La tarifa GDMTH (Gran Demanda en Media Tensión Horaria) es una de las más complejas dentro del esquema tarifario de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Aplica a empresas con alta demanda eléctrica, conectadas en media tensión y entenderla, es clave para evitar penalizaciones, optimizar el consumo de energía, controlar costos y cumplir con normativas como el Código de Red.
En este blog, te explicamos cómo leer tu recibo, identificar sus principales conceptos y tomar decisiones informadas para mejorar tu desempeño energético.
1. ¿Qué es la tarifa GDMTH y a quién aplica?
La tarifa GDMTH está dirigida a usuarios con demanda contratada igual o mayor a 100 kW, conectados a media tensión. Es común en industrias, centros comerciales, hoteles, hospitales y grandes instalaciones.
Su característica principal es medir el consumo de energía y la demanda de potencia en intervalos horarios, los cargos varían según el horario de consumo, lo que incentiva el uso eficiente de la energía fuera de los periodos de mayor demanda.
CFE divide el día en tres franjas horarias:
Base: generalmente de madrugada a la mañana; es la más barata.
Intermedia: horas del día con costo medio.
Punta: normalmente por la tarde-noche; es la más cara.
Optimizar tus operaciones para consumir más energía en horarios base puede reducir el importe de tu factura hasta un 30%.
2. Estructura general del recibo: conceptos clave
El recibo de electricidad bajo la tarifa GDMTH incluye dos hojas principales:
Primera hoja: en ella encontrarás:
Datos del usuario: razón social y dirección.
Datos generales del servicio: número de servicio, registro móvil de usuario (RMU), tarifa, número de medidor, periodo facturado, fecha límite de pago.
Desglose de consumo y demanda por horario: base, intermedia y punta.
Demanda máxima registrada, energía reactiva y factor de potencia.
Otros conceptos: como recargos o bonificaciones, baja tensión, DAP.
Total a pagar: suma de todos los rubros más impuestos.
Segunda hoja: aquí tenemos:
Gráfica de barras: con histórico de consumos y demanda de energía.
Tabla de datos históricos: incluye periodo facturado (mes-año), demanda (kW), consumo total (kWh), factor de potencia (%), factor de carga (%) y precio medio de la energía (MXN$).
Los conceptos principales son:
Demanda máxima registrada (kW): Mayor requerimiento de potencia registrado en el periodo, por horario.
Energía consumida (kWh): Total de energía utilizada, desglosada por horario (base, intermedio, punta).
Demanda contratada (kW): Valor pactado con CFE, base para penalizaciones si se supera repetidamente.
Factor de potencia (%): Indica qué tan eficientemente se utiliza la energía eléctrica en tus instalaciones; un valor bajo genera cargos adicionales
Energía reactiva (kVarh): Energía necesaria para que funcionen los dispositivos que utilizan campos magnéticos, como motores, transformadores y algunos tipos de luminarias.
DAP: Derecho de Alumbrado Público.
Cargos por distribución y capacidad: Conceptos cobrados en función de la demanda máxima.
3. División tarifaria y su impacto en el costo
La división tarifaria depende de tu ubicación geográfica y determina los horarios base, intermedia y punta.
Por ejemplo:
División Centro:
Punta: 18:00–22:00
Intermedia: 06:00–18:00
Base: 22:00–06:00
Cada horario tiene un costo distinto por kWh, siendo el punta el más caro. Si en ese horario se concentra tu operación, tu recibo saldrá más caro.
La demanda máxima es el mayor valor de potencia registrado en intervalos de 15 minutos durante el periodo de facturación. Se mide en kW y se utiliza para calcular:
Cargo por distribución.
Cargo por capacidad.
Penalizaciones por exceso.
Su valor no depende del total de la energía consumida, sino de la intensidad con la que se utiliza en momentos específicos.
Ejemplo: puedes consumir 22,977 kWh en un mes, pero si en un solo instante usas 150 kW, ese será tu demanda máxima.
Una demanda alta elevará significativamente el importe a pagar en tu recibo.
5. ¿Qué conceptos se cobran por demanda y cuáles por energía?
En la tarifa GDMTH, los cargos que se cobran se dividen principalmente en dos tipos: por demanda y por energía, estos cargos son los siguientes:
Por demanda:
Capacidad: Cargo por la capacidad de la red eléctrica que se reserva para tu suministro.
Por energía:
Energía de base, intermedia y punta: El costo de la electricidad que consumes (medida en kWh).
Transmisión: Costo por transportar la energía desde las plantas generadoras hasta los puntos de entrega.
CENACE (Centro Nacional de Control de Energía): Cargo por los servicios del operador del sistema eléctrico.
Servicios Conexos SCnMEM: Servicios técnicos que no forman parte del Mercado Eléctrico Mayorista, como respaldo o soporte de red.
6. Factor de carga: el dato olvidado
Es un indicador que relaciona tu consumo total con la demanda máxima, en otras palabras es un indicador de la eficiencia con la que utilizas la energía. Se calcula de la siguiente manera:
Un factor de carga alto (cercano a 100%) indica que tu instalación mantiene una demanda estable y aprovecha bien la demanda contratada. En tanto que un factor bajo sugiere picos de demanda altos y periodos de bajo consumo, lo que refleja ineficiencia operativa y puede generar cargos innecesarios por capacidad y distribución.
7. Cargos adicionales: lo que muchos no ven.
Además de energía y demanda, el recibo incluye:
Factor de potencia: si es menor a 0.90, CFE aplica penalización por uso ineficiente de la energía. Es importante mantener un factor de potencia cercano a 1.
DAP: Derecho de Alumbrado Público, calculado como porcentaje del consumo es un impuesto municipal.
2% baja tensión: Cargo de CFE aplicado con la intención de compensar las pérdidas de energía que ocurren durante la transformación eléctrica al realizar la medición en baja tensión. Estas pérdidas no se registran en el medidor, por lo que se estima un ajuste del 2% sobre el importe facturado.
IVA y otros cargos (depósitos de garantía, por reconexión)
Estos cargos pueden representar hasta un 15% adicional si no se controlan.