Huella de carbono en parques solares fotovoltaicos

La necesidad

En los proyectos solares fotovoltaicos es clave cuantificar su impacto climático real a lo largo de todo su ciclo de vida. Aunque la generación eléctrica renovable no produce emisiones durante su operación, sí existen impactos en la fabricación de materiales, actividades de construcción y fase de abandono del proyecto Por lo anterior, se requiere un balance integral de emisiones de GEI que compare las emisiones generadas con las evitadas durante su vida útil. 

El trabajo 

Se realizaron análisis de huella de carbono y balances de emisiones con enfoque de ciclo de vida, abarcando las fases de construcción, explotación y abandono de los parques solares. Adicionalmente se estimaron las emisiones por maquinaria, transporte y fabricación de materiales clave como, acero, aluminio, hormigón, cables y paneles fotovoltaicos, así como las emisiones evitadas por la generación de energía limpia y el reciclaje de materiales al final de la vida útil del proyecto, utilizando factores de emisión nacionales.  

Los resultados 

El balance de emisiones demostró que las emisiones evitadas superan ampliamente a las generadas, incluso en escenarios conservadores. Un parque solar fotovoltaico puede evitar entre 1,200 y 2,400 toneladas de CO₂ por MW instalado, logrando un balance ambiental favorable. Asimismo, se identificó que el uso de paneles bifaciales y el reciclaje de materiales como acero y vidrio incrementan estos beneficios, consolidando a la energía solar como una solución clave para la transición energética y la mitigación del cambio climático. 

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